dschap (2016). Fotografía. Profesor clase de educación general. Recuperado de https://pixabay.com/es/photos/sal%C3%B3n-de-clases-equipo-tecnolog%C3%ADa-1189988/
domingo, 14 de marzo de 2021
Introducción
dschap (2016). Fotografía. Profesor clase de educación general. Recuperado de https://pixabay.com/es/photos/sal%C3%B3n-de-clases-equipo-tecnolog%C3%ADa-1189988/
I. Contexto actual
La sociedad evoluciona a velocidades vertiginosas rumbo a un escenario eminentemente diferenciado por los avances tecnológicos y por las TICs que permean en la vida personal y laboral de cada uno de los que las conforman. Situación que ha transformado la vida, los estilos de vida, los aspectos culturales e inclusive las crisis económicas y de pensamiento.
Ante este hecho, el entorno académico se ve obligado a atender estos vertiginosos cambios, desde la comprensión, hasta la transformación de los procesos que se llevan a cabo dentro de las instituciones educativas. ¿De qué forma debe enfrentar la comunidad académica los retos y desafíos que presenta la aparición de la sociedad del conocimiento?
Antes de iniciar con el siguiente tópico date algunos minutos para reflexionar con respecto al siguiente cuestionamiento.
En el siguiente video didáctico podrás reconocer la situación actual de la universidad frente a los desafíos de la Sociedad del Conocimiento.
viernes, 12 de marzo de 2021
1.2 Globalización y educación
La economía del conocimiento suele venir de la mano de otro concepto omnipresente en los análisis de las economías contemporáneas: la globalización. En buena medida el lugar que ocupan las regiones o los países en la economía global está condicionado por la forma en la que se crea, gestiona y/o utiliza el conocimiento en determinadas escalas territoriales.
En el siguiente video didáctico podrás reconocer aspectos relevantes relacionados con los retos que surgen con base en la aparición de la sociedad del conocimiento, así como, su relación con la educación. Aunado a ello, podrás reconocer la forma en que deberemos enfrentar los desafíos que conforman esta nueva etapa de desarrollo.
Video Sociedad del conocimiento y educación
Vaquero D. [Competeré Learning Diana Vaquero]. (2021,03,05). Sociedad del conocimiento y educación DVN. [Archivo de video]. Recuperado de https://youtu.be/Q5ytCpxQrOU
Como pudiste observar, el auge de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ha creado nuevas condiciones para la aparición de sociedades del conocimiento. La sociedad mundial de la información en desarrollo sólo cobrará su verdadero significado si se transforma en un método cuyo propósito se encuentra relacionado con un objetivo más elevado y deseable: la construcción a nivel mundial de sociedades del conocimiento que sean fuentes de desarrollo para todos, y sobre todo para los países menos adelantados. Sólo con el cumplimiento de esta condición, podremos hablar de que la sociedad del conocimiento representa una evolución social. Es decir, sólo cuando la mayor parte de habitantes del planeta tengan acceso a la información y, por consiguiente, al conocimiento.
El influjo de la globalización en el entorno académico ha tenido tal trascendencia que la educación se ha visto obligada a estandarizarse a un nivel que impacta a la comunidad mundial. De ahí la necesidad de establecer cambios a nivel gubernamental, académico y que en varias ocasiones, ha permeado hasta el ámbito empresarial, razón por la cual, han surgido replanteamientos de la forma en la que la educación había sido concebida hasta hace unos años.
En las sociedades del conocimiento serán de importancia crucial los siguientes aspectos: la libertad de expresión y opinión, la del derecho a la educación y sus corolarios, incluida su gratuidad y el derecho a participar de la cultura, el arte y el progreso científico. Desafortunadamente, no en todos los países como ciudadanos tenemos acceso a este derecho, lo que incrementa la brecha existente entre las personas que sí tienen acceso y las que no. Un elemento central de las sociedades del conocimiento es la capacidad para identificar, producir, tratar, transformar, difundir y utilizar la información con vistas a crear y a aplicar los conocimientos.
La brecha ya no radica tanto en el acceso al internet, sino en la forma en la que se concibe y entiende el mundo; relacionando esta con la estrategia profesional a implementar. Situación que requiere que nuestros discentes, desarrollen la mayor cantidad de competencias instrumentales y de comunicación, todo ello, con la finalidad de satisfacer las necesidades anteriormente planteadas.
Pero también debemos considerar las brechas económicas, lo que imposibilita el acceso a la tecnología; podríamos referirnos a la brecha digital como una brecha sociocultural. Por esta razón, el problema no es únicamente identificado desde el ámbito digital, sino que la brecha es mucho más amplia y no sólo depende del acceso a Internet. Es una fisura que afecta a los docentes y que se relaciona con las pocas ganas que tienen de aprender, en algunos casos, a partir de ciertas edades. A pesar de que la tecnología implica un aprendizaje y compromiso permanente por parte de los docentes y discentes. Razón por la cual, la brecha de aprendizaje también debe ser considerada como un aspecto muy importante al abordar el tema de la brecha digital.
Con base en los argumentos anteriores, podemos reconocer que estamos en un proceso de innovación radical, no sólo de herramientas, sino de productos, por tal razón, la sociedad se ve obligada a proponer alternativas; para lo cual, es necesario desarrollar proyectos que ofrezcan opciones, no de confrontación, sino de diálogo.
Para construir auténticas sociedades del conocimiento, no cabe limitarse a la libre circulación de las informaciones, ya que éstas han de ser objeto de intercambio, confrontación, crítica, evaluación y reflexión con el aporte de la investigación científica y filosófica, si se aspira a que todos estén en condiciones de producir nuevos conocimientos a partir de los flujos de información. Los resultados de esta sociedad del conocimiento surgen de una herramienta esencial, es decir, de la consideración de la educación como derecho universal del hombre.
Actualmente, la información es un instrumento del conocimiento, pero no representa a los saberes como tales, además de que el exceso de información no hace alusión necesariamente a una mayor fuente de conocimiento. Las sociedades del conocimiento deben estar representadas por comunidades que construyan redes que propicien una mayor conciencia de los problemas del planeta, el riesgo tecnológico, las crisis económicas, la mala distribución de la riqueza y que, a través del conocimiento, encuentren formas de combatirlos. Sin embargo, no todos los Estados garantizan esas condiciones de desarrollo para sus habitantes, en ocasiones, sus políticas de desarrollo sólo corresponden a intereses políticos. A pesar de que el logro de esta sociedad del conocimiento tiene también una herramienta indispensable: la educación como derecho universal del hombre.
Un elemento esencial de las sociedades del conocimiento es la disposición para reconocer, elaborar, tratar, modificar, transmitir y emplear la información con la finalidad de producir y aplicar los saberes necesarios para el desarrollo humano. Además, deben permitir una mejor práctica de los derechos universales y de las libertades fundamentales, mejorando al mismo tiempo la eficacia de la lucha contra la pobreza y de las políticas de desarrollo. A mayor cantidad de conocimiento manejen cada uno de los ciudadanos que integran los países, mayor desarrollo propiciarán en su entorno.
Los lugares para la transmisión y conservación de conocimientos se han incrementado tanto en número, como en naturaleza, ya que muchos conocimientos no pueden ser remitidos a su fuente y en especial, ya que actualmente, no pueden ser supeditados únicamente al ámbito académico. Es decir, la escuela ya no es la única agencia que tiene la tarea de difundir ese saber de base, de incrementar el número de personas que aprenden y que ponen en movimiento aquello que se sabe. Y quizá, ni siquiera es la principal. Ha dejado de ser la única fuente de conocimiento.
La escuela ha dejado de ser el único lugar de legitimación del saber, pues existen una multiplicidad de saberes que circulan por otros canales. De ahí la urgencia de que la escuela haga un uso capaz y crítico de los medios audiovisuales y de las tecnologías informáticas. Sólo así, esta podrá interactuar con las nuevas formas de participación ciudadana que el nuevo entorno comunicacional le abre hoy a la educación.
“La educación no puede estar de espaldas a las transformaciones del mundo del trabajo, de los nuevos saberes que la producción moviliza, de las nuevas figuras que recomponen aceleradamente el campo y el mercado de las profesiones” (Barbero 2002, pag. 9). Es así que la escuela debe asumir “los retos que las innovaciones tecno-productivas y laborales le plantean al ciudadano en términos de nuevos lenguajes y saberes”(Barbero 2002, pag. 9). La educación tiene que enseñar “a crear en los jóvenes una mentalidad crítica, cuestionadora, desajustada de la inercia en que la gente vive, alejada del acomodamiento en la riqueza y de la resignación en la pobreza”3. Uno de los propósitos de la educación moderna es la crear sujetos que sean capaces de desarrollar competencias de forma autónoma. Con base en los argumentos anteriores podemos inferir el alcance de la responsabilidad de la educación.
Anteriormente, una de las razones de estudiar una carrera era la obtención de un grado universitario, tecnológico o técnico, mismo que brindaría la oportunidad para obtener un empleo, vivir y formar una familia, y de esta forma, replicar el modelo con los propios hijos, es decir, era para alcanzar cierta estabilidad económica y un estatus social aceptable. En la actualidad, quien desee permanecer vigente en su profesión o actividad productiva, deberá estar permanentemente actualizado, ya sea mediante las instituciones de educación o mediante la gestión de su propio aprendizaje (educación formal y no formal) a lo largo de la vida, mediante círculos de estudio o de forma individual.
El aprendizaje a lo largo de la vida requiere del desarrollo de la competencia de aprender a aprender. Una de las habilidades necesarias para lograrlo es contar con la capacidad para buscar, jerarquizar y organizar la información omnipresente que hallamos principalmente, aunque no exclusivamente, en la red. Hace años podíamos hablar de analfabetismo enmarcando en éste a las personas que no sabían leer, ni escribir, sobre todo las de mayor edad, caso muy socorrido en nuestro país. Sin embargo, actualmente la conceptualización de estos difiere, puesto que la ineducación puede llegar a ser considerado como tal, si los individuos en la actualidad no han logrado desarrollar competencias digitales.
klimkin (2015). Fotografía Curso de entrenamiento. Recuperado de https://pixabay.com/photos/girl-library-books-reading-1034421/
En un gran grupo de países aún no se elimina el analfabetismo, sin embargo, ha surgido otro especie de contrariedad relacionada con el desarrollo personal y el social, es decir, el analfabetismo funcional, que se refiere a personas que sí se han integrado a instituciones educativas, pero que por diferentes circunstancia no se percatan de su situación personal, ni social y que carecen de conciencia de grupo o de sensibilidad humana, lo que los hace aptos para ciertos trabajos, pero desvinculados con su entorno, con la realidad social y económica y con el desarrollo sustentable del planeta.
La segunda competencia indispensable para el mantenerse aprendiendo a lo largo de la vida es organizar la propia formación continua: formarse no es ir a cursos, es aprender, cambiar con base en diferentes métodos personales y colectivos y comunes de autoformación. La educación a lo largo de toda la vida supone una transformación, una redistribución y una nueva armonización del tiempo individual y el tiempo social.
En las sociedades del conocimiento, la escuela ha dejado de ser el único lugar de legitimación del saber, pues existen una multiplicidad de saberes que circulan por otros canales. De ahí la urgencia de que la escuela haga un uso capaz y crítico de los medios audiovisuales y de las tecnologías informáticas. Sólo así, la escuela podrá interactuar con las nuevas formas de participación ciudadana que el nuevo entorno comunicacional le abre hoy a la educación.
Aunado a ello, el esplendor de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación han favorecido la creación de nuevos requisitos que coadyuven al surgimiento de las sociedades del conocimiento. Mismas que cobran importancia cuando se transforman en medios a disposición del servicio público y que contribuyen al desarrollo de todos los países, pero principalmente, de los menos adelantados.
Sólo con el cumplimiento de esta condición podremos hablar de que la sociedad del conocimiento representa una evolución social. Cuando la mayor parte de habitantes del planeta tengan acceso a la información y, por consiguiente, al conocimiento.
Los contenidos educativos deben ser de relevancia para nuestros estudiantes conforme al contexto en el que se desenvuelven, es decir, es de fundamental importancia que éstos sean significativos para nuestros discentes. Sólo cumpliremos con este objetivo si abordamos problemas del mundo real, logrando así, la vinculación entre lo académico, la vida y las competencias.
Razón por la cual, como docentes debemos adaptarnos a las necesidades de nuestros estudiantes y para ello es necesario actualizar nuestros conocimientos y habilidades de forma constante frente a los emergentes cambios tecnológicos, tanto desde la perspectiva del docente, como de la del discente.
También es fundamental que el docente sepa transmitir y divulgar el sentido de los conocimientos. La educación a lo largo de toda la vida puede ofrecer una respuesta a la creciente inestabilidad del empleo y de la transformación de las profesiones que prevén la mayoría de los especialistas en el rubro.
Afortunadamente, las TICs ofrecen grandes alternativas que fomentan y propician la transformación de los procesos académicos. Es así que ante este hecho de conversión, las comunidades académicas adquieren un rol sustancial en las sociedades del conocimiento. Para lo cual, es de gran relevancia que se considere la necesidad emergente de adaptación del ambito académico a las exigencias de la globalización. “De esta forma, de acuerdo con las necesidades propias de la globalización han nacido universidades que se desarrollan bajo un entorno productivo (Crespo & Favé Bonnet, 2003), un enfoque hacia la diversificación de financiamiento, con nuevos sistemas de información y de canales de comunicación, con nuevos sistemas gerenciales y, con procesos de reforma académica y desarrollo de la investigación a través de la priorización de la investigación en las instituciones superiores y la integración estudiantil en semilleros de investigación o comunidades de aprendizaje estudiantil con el ánimo de profundizar y ajustar los conocimientos a las nuevas dinámicas del intercambio comercial que está exigiendo el mercado globalizado”(Florez, 2017, pag. 3).
En la siguiente infografía se pueden visualizar los elementos necesarios para llevar a cabo esta transformación educativa que tanto requieren las instituciones educativas actuales.

Vaquero, D. (2020). Infografía Elementos necesarios para llevar a cabo la transformación educativa.
Como podrás notar, estos son algunos de los procesos que deben ser adaptados a las condiciones actuales. Es así que ahora las instituciones educativas deben adecuarse a los retos que implica el moderno entorno globalizado. Aunado a ello, cabe resaltar que nuestro país tendrá mejores oportunidades de desarrollo en la sociedad del conocimiento, sólo cuando la educación sea considerada como el motor de desarrollo y clave para el milagro económico que requiere nuestro país. El cambio que se necesita no sólo debe emerger a nivel macroeconómico, sino que debe permear a la sociedad completa, involucrando a autoridades educativas, docentes, padres de familia, estudiantes y a la sociedad en general.
Cabe mencionar que es importante que estos cambios, se lleven a cabo de manera urgente, puesto que nuestro bajo nivel educativo a nivel nacional nos acarrea gran cantidad de problemas sociales tales como corrupción, delincuencia, embarazos adolescentes, altos niveles de contaminación, desempleo, entre otros. La sociedad completa debe reaccionar ya ante los estímulos y retos que implican el desarrollo de un país dentro de un mundo sujeto a la globalización.
En el siguiente enlace podrás tener acceso al material complementario de este tema, todo ello, con la finalidad de que logres reconocer algunos elementos clave relacionados con los tópicos abordados.
Con base en la consulta de los recursos anteriores, ahora ya puedes realizar la actividad de aprendizaje 2, misma que te permitirá reconocer la importancia de la innovación en la práctica educativo y definir el perfil del docente que actualmente requiere la Sociedad del Conocimiento.
Después de haber revisado de forma detallada el PDF Transformación práctica educativa en el contexto de las sociedades del conocimiento, realiza un mapa conceptual con la ayuda de la herramienta CMAP (https://cmap.ihmc.us) en el que integres información relacionada con la innovación de la práctica educativa y con el perfil del profesor en la Sociedad del Conocimiento.
Para la realización adecuada del mapa debes consultar los siguiente recursos didácticos digitales integrados en el siguiente repositorio. En el siguiente enlace descarga recursos complementarios de apoyo para la realización de tu actividad de aprendizaje.
Presentación e Índice
Visita la versión flipbook en el siguiente enlace. https://designrr.page/?id=51978&token=407490629&h=6042 El libro Didáctica y tecno...









